lunes, 31 de octubre de 2011

La enfermedad

Ella recuperaba su cabello limpio
y sus heridas de fragilidad, ella sola
mientras yo vaciaba calabazas
en sus oídos para risas, parabrisas
cuando no lloramos y el silencio no deja
brotar el miedo.

A su lado, en su hospital
de cama embadurnada y olor a quirófano,
su vocecilla de rendija, al final de un túnel
en la reanimación de no sentir
durante unos segundos el peso...

el peso de su espesa
bondad como un madroño, su boca fina
y azulada, sus ojos redondos y opacos
de fiebre y pulso,
su corazón, su corazón,
mi corazón
mi cordón desatado y suelto
y más tarde el alivio

No ha sido nada.
Sigue aquí.
Estuvimos a punto de perderla
en varios momentos del camino
pero vuelve a amanecer roble.


miércoles, 26 de octubre de 2011

En el aire

Esta noche tendré el placer de estar recitando mis poemas y contando alguna cosita sobre mí, en el programa de Poetas en el Aire que dirige Sebastián Galán.

Para los que podáis sintonizarlo en directo, genial, para los que no, existe la posibilidad de escucharlo por internet y en última instancia podéis escucharlo en el enlace que colgaré tras la entrevista o en la página de http://www.poetasenelaire.com, la semana que viene.

:)

sábado, 22 de octubre de 2011


Porque sí, vivo en un

desierto repleto

de ácaros, y tengo

láudanos escondidos

De una niñez ajada

por la prisa de abrazar.

domingo, 16 de octubre de 2011

Necesito

Necesito volver a ver la vida

Desde los mágicos instantes que subyacen.

Necesito besar a la poesía

Sin filtro para la emoción.

Tengo que llegar al arte otra vez,

Desde la forma de perdonarme

Y de vivirme.

viernes, 14 de octubre de 2011

Hundido

todo es diferentemente igual.

esta vez ha vuelto a ganar
el cuerpo desnudo
en su enfermedad de culpa,
y ni la nostalgia más grande hará que marques
las cifras que componen mi número
ante la vergüenza de saber la soledad
derivada de los errores

y las paredes de cal y sueño,
la aparente tranquilidad que viene cuando dejas de soñar.

A veces parece podredumbre y si lo fuera...
y si lo es y esta es la única esencia que recorre las sábanas,
el amor deprimido de los ojos devanados

La rabia apagándose
sepultadas las retinas,
desprendimiento

lo he vuelto a hacer. he vuelto a estropear la espalda erguida.


jueves, 13 de octubre de 2011

La piel que habito

Anoche La piel que habito se transformó en una de las películas más fuertes que he visto en mi vida.
Podría decir muchas cosas sobre la película, pero la palabra que la resume es "impacto". Aunque Almodóvar nunca me ha dejado impasible con ninguna de sus películas y en casi todas guarda unos mínimos con respecto a lo estético, musical y fetiche, y aunque en La Mala Educación me demostró que todas las historias tienen un punto sórdido y otro punto de naturalidad en lo habitualmente desconocido desde las entrañas del recuerdo, he de reconocer que este impacto está dirigido magistralmente y logra producir en el espectador varias sensaciones visuales, emocionales y morales de lo más llamativas. Lo que es más, haré la siguiente apreciación y es que llegados a un punto de la trama, podrás tener la impresión de que el horror se apodera de ti y en dicho punto, tendrás que decidir si aguantas la dureza que acompaña a continuación o si por el contrario te levantas y abandonas la sala.
Aunque cada uno tenga su interpretación clara sobre lo que quiere decir esta película y de lo que habla, para mí la base fundamental del mensaje se detiene en la identidad sexual y en todo lo que está atrapado dentro de un cuerpo y lo que ese cuerpo a su vez puede evocar en otras personas, ajenas totalmente a la información de vida, historia y sufrimiento que vive dentro de nosotros.

Desde luego que el personaje de Elena Anaya se nos presenta como una víctima, la víctima de una juventud que ignora la importancia del interior y que, fruto de dicha ignorancia, puedan surgir situaciones con las que si no se tiene el debido cuidado, estarán destinadas a convertirse en un arma de doble filo. Hasta qué punto y aunque la historia parece haber destapado la locura o la psicosis de un maníaco obsesionado con la creación de una piel resistente, en realidad, subyacen dos cosas. Punto uno: nunca sabes cuándo te vas a encontrar con un sociópata/psicópata. Dos: hay que tener mucho cuidado de los factores que olvidamos y desconocemos de las personas cuando las tratamos centrándonos tan sólo en la contemplación física que nos atrapa, nos engancha o tal vez nos repele. ¿Qué hay de verdad en lo externo? ¿Qué hay de mentira en lo externo? ¿es peligrosa la ciencia cuando puede retocar lo externo para volverlo a gusto del consumidor?

En fin...la verdad es que la película te deja hecho polvo y tampoco quiero dar demasiados detalles por si alguien desea verla, aunque ya advierto que no es apta para sensibilidades especiales y que esta película hay que verla como lo que es en la obra de este magnífico director...otro de los temas controvertidos pero necesarios sobre los que hay que reflexionar. Eso sí, cuenta con un guión de conversaciones escuetas (para mi gusto) y que de nuevo realza la importancia de los planos, las miradas y las formas, y que incide claramente en la imagen como partida y como centro del enigma.
Sin más, Banderas flaquea en su interpretación demasiado cuidada tal vez y que sugiere un hermetismo no del todo bien logrado y Elena Anaya se sale del parchís. Gana muchísimo con la dirección del manchego. Por otro lado, destacar la presencia de Marisa Paredes, Blanca Suárez y Concha Buika como guindas del reparto. También con Jan Cornet, a quien no conocía y me gustó su actuación.

Así que amigos, a partir de ahora tened mucho cuidado con vuestra piel.


lunes, 10 de octubre de 2011

Diez años más tarde

Ahora tengo la misma edad que ella tenía cuando nos conocimos, salvando que a veces yo soy un hígado de acero:
la culpa deglutida del poder amar sin llegar. Sin llegar a ningún sitio.

Aún no el instante de tomar trankimazin en la resaca, ni las llaves para alguien que me abrace.
He perdido la fe en la familia.

La palabra me ha abrigado con el frío de su eco y aunque algunos días
me descompongo infiel y regreso al dolor educado pacientemente en los hoyuelos,
vierto entonces la última lágrima de lagarto que me queda.

Sin embargo en la contradicción me asfixio, en ráfagas quiero creer que esto que ocurre
es una broma pesada y casi lo consigo. Me enajeno con el vuelo de otros.
Vuelo que cruzo con el mío, trayectorias de chocar sin hacernos daño.

Me convenzo
de que yo no amo a nadie y que no quiero
ser como ella, ese cordero extenso, tierno
y guarecido en la esperanza. No sé si ello me hace peor.
Sólo sé que
No quiero volver a sufrir nunca más como hoy.

jueves, 6 de octubre de 2011

Ni otoño

Mientras los castaños empiezan a otoñar
en mi sexualidad huele a puro verano.
Expele naranja de los poros y la obsesión
por llegar al orgasmo entendido como una buena causa

al menos, unas mil veces si en ti pienso
y si pronuncias mi nombre salivando
porque te busco donde el verso termina
y empieza la carne atolondrada de los nervios si apareces.

A través del cristal las palabras tiemblan,
el miedo de nuestra bondad nos sobrevuela,
finges que tienes claro todo esto y los besos
son más fuertes que nosotros en ilimitadas pellas

si tratamos de alejarnos y recoger del suelo
las hojas escritas con las secreciones de las horas
nuestros cuerpos como el invierno al que nos dirigimos
insisten apasionados en la estufa de las ansias al placernos

retener esta brigada iniciada sin inocencia
pero con tanta niñez con tantos acentos, con tantos tús
con tantos yos, con tanta tendencia a la búsqueda
al rastreo de nuestros olores mutuos que se quedan

que aquí en esta cama se quedan,
aquí
será verano
para siempre.




miércoles, 5 de octubre de 2011

Ojos abiertos

No todas las pestañas que caen de los párpados
van a parar al suelo donde el mejor poema
puede componerse en un paso de cebra buscando
el sol sobre el palacio de oriente y la piedrecita
en la bamba, y el peinado de chico y la risa de agua
en la vida, cómo amo las córneas aunque la vergüenza
esté detrás y que alguien tenga que decirme
motivos, no todas las pestañas van a parar a
un pañuelo donde envolver el silencio, algunas
van a parar al espacio vacío en mi dentro, en mi coma,
en mi punto y aparte. Este vicio de zumos naturales
este acid-jazz de noches y sonrisas. Estas ganas de vivir
locamente, que lo borran todo que lo pintan grande
primitivo y perlado. Tu ausencia, no es la pestaña
que cae a ningún sitio concreto. Tu ausencia es desearte
hasta que acabe y mientras tanto, yo
con todos mis ojos abiertos.

martes, 4 de octubre de 2011

Continuará


Continuará...porque ahora todo son islas...


domingo, 2 de octubre de 2011

La guerra é finita-Baustelle

http://www.youtube.com/watch?v=Z29Q1ZPjXkI&ob=av2n


La guerra è finita, una maravilla de los italianos Baustelle...


acabamos de arrojar las bombas
de nuestros corazones sifilíticos,
como esponjas de acero que abandonan
el tercio posterior de la nave.