jueves, 29 de diciembre de 2011

Reflexión de la razón impura

Las últimas cosas que escribo tienen más que ver con lo que pienso que con lo que siento. Tal vez ese es el motivo por el cual, de unos treinta poemas salvables, tan sólo cinco me parecen realmente buenos. Es como si quisiera decir lo mismo una y otra vez, y es curioso, porque no digo lo mismo en absoluto y ando viéndome el interior mejor que nunca. Veo los orígenes y voy hacia la paz. Creo que puedo ir empezando a relacionarme marcando mejor los límites con las personas, aunque será difícil desacostumbrar a quien siempre tuvo que decir tanto, a mi nueva estación de retiro.
Durante todos estos maravillosos meses, he leído mucho. Pero ya lo dije y ahora lo corroboro. "Leeré hasta que no tenga impacto alguno lo que escribo", y eso es justamente lo que ha ocurrido.
Considero que he estado dándome intensa y escuchando ávida, pero también es necesario que transcurran días tranquilos, recuperando la voz que ahora es un buscarse.
No sé porqué estoy así...pero lo estoy y no me disgusta. Creo que fue desde el recital de Bárbara Butragueño en el Ateneo, que me marcó por la profundidad de su contenido y por lo hermoso. Y voy a descifrarme lentamente. Voy a llegar a la calma que produce la indolencia después del gigantismo.

Y me siento misteriosamente feliz como el poemario de Joan Margarit que me estoy leyendo y a través del cual he descubierto que amo el catalán.
Así que como dije hará tres semanas:

Voy a quedarme en este invierno
hasta que me toquen tus manos.

Por supuesto que seguiré frecuentando las malas compañías que son las mejores ;P, pero me lo voy a tomar todo con una mayor relajación, también para tener tiempo de hacer algunas cosas más de las que hago. Algunos ya sabéis que pretendo que mi prioridad este año 2012 sea el jazz y la publicación del libro. Para ambas cosas son necesarios los ingredientes mágicos: tiempo, dedicación y planificación (y dinero en cualquier caso y por chungo que sea mencionarlo).

Así que esa es mi intención y espero que me dure lo más posible, por lo menos hasta primavera donde mis hormonas siempre hacen de las suyas. Pero por el momento, vuelve el oso a la caverna como única salida para iluminar lo que oscuro reclama su lugar. La entidad se fortalece con la voluntad. Algo con lo que no me obsesiono pero a lo que es preciso retornar para seguir haciendo camino. Y que el camino hable de descubrimiento.

Avanzando siempre los lenguajes.


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Reencuentro

Mientras a alguien se le llena la boca de gusanos
yo sigo dilatando la dificultad
para emitir cualquier sonido puro
desde antes de ayer

y estoy ya tan lejos,
que duermo en ese espacio de las cuerdas vocales
que a placer de mi intelecto se congelan
y a su antojo de silencio
no me permiten ahora hablar...

tal vez he hablado demasiado
antes, fruto del miedo de no volver a hacerlo,
como rebañando en mi ser el grito.
El grito silencioso que emitiera al verlo
y desgarró los meses.

Qué sincericidio,
tratar de iluminar días de campo
cuando su olor mueve las hojas
en cualquier sitio que pareciera olvidado

si
ya lo sé

yo estoy en Madrid.
Él ha vuelto a las píldoras.
Las ciudades están muy lejos
y no podré dejar de revivirlo.

No nacimos para entenderlo.

Lidia Fernández en la presentación de la Antología del Bukowski Club en ...



Por cortesía de Cristina Tauler. Gracias, linda.

jueves, 22 de diciembre de 2011

El Sentido

Me doy cuenta de las cosas que pasan
dejando su peso en el vagón de mi inconsciente
como un frío sólido invernal que hunde las manos
en los guantes, y me descubre un sol de miedo;
Una noche que es vacío,
y un vacío que se traduce en ansiedad.

Me gustaría entonces levantarme
para no dejar a los perros morder
con su rechazo mi impotencia,
al ladrido descarado en mi congoja,
y no soy fuerte si lo obvio...si obvio
que yo también tengo algo que ver
en todo esto que se produce al exponerse

al sacar fuera de uno ese vacío e intentar
completarlo en cualquier forma,
agrediendo tal vez el ego ajeno sin querer
buscando una realización entre algodones
y no darse cuenta de que el destino de uno
es extranjero,
es uno extranjero y no tiene patria.

La patria paterna, el vientre materno
nos arrojan al mundo, donde a veces repetimos
pautas, renglones no superados que no sólo no liberan
sino que ahogan y nos impiden convivir con la paz
expectando y expectando

pero hay que acariciar al perro,
ya por fin lo he visto,
hay que recobrar el verdadero sentido del riesgo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Sé que es del todo imposible
buscar la compenetración
entre mudos lenguajes de odio
tejiendo
ataques
del pasado en que olvidamos
considerarnos como a iguales

igualmente sensibles
y alguna vez buenos
con la luz resplandeciente

y volverse de antifaz
reanudar el desprecio
aflorar la tiniebla

y negar la alegría
y cerrar de un portazo

lunes, 19 de diciembre de 2011

Acariciar

Innatas las páginas de la piel de leche
Cuando el cuero no arropa.

El olor que nace de la tinta escribe
Sobre el regazo
Cualquier adivinanza,
Aunque todo está tan aparentemente claro
En el desnudo colosal de una caricia.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Buen miércoles

De esas veces que escribo sin pensar y por supuesto sin pulir...me llevo otra vez el poema, disculpen las molestias.

Buen miércoles.

lunes, 12 de diciembre de 2011

El año

El año entró después de un viaje maravilloso a París. Siguió con un viaje exprés a Sevilla, la adquisición de una chupa de cuero roja de segunda mano, y en su bolsillo izquierdo: una moneda de cuarto de dólar americano.
El año entró con valentía, con esfuerzo, sin vicios y con metas.
El año entró con anticonceptivos, voz reconquistándose y en soledad.
El año siguió con un examen aprobado gracias al cual ahora soy especialista.
Recité por primera vez en el Café Gijón. Y seguí con salud y poesía.
El año me condujo a Diablos Azules y a Bukowski (tras dos años de desaparición completa). Empezamos a ensayar en casa de mi amiga Carmen un repertorio musical para poner en marcha la voz. Luego di un concierto en Tío Vinagre con mi buen amigo Barona y me fui de vacaciones. Cuando regresé me declaré más adicta que nunca a Madrid y me hice con una acompañante inseparable: "las primas de riesgo".
El año se consolidó con un poemario "Sociedades en trastienda", con pasar varios meses en números rojos, pero con tertulias poéticas, regreso a la cerveza, vuelta al tabaco (de liar), salidas y entradas hasta las mil de la mañana. Actividades y conocer y conocer a gente nueva estupenda.
El año se emocionó entre recitales y conciertos de algunos amigos cercanos a los que admiro y quiero. El año rizó sus rizos entre Huertas 14, Calvario Bar, Tapas y Fotos, Andy,s Bar y Clamores.
El año se enamoró al menos 4 veces y se reconcilió con el fracaso y con la libertad. El año terminó algo loco pero sereno al acercarse Diciembre y el frío. El año se apasionó creativo, depresivo, rimbombante, eufórico y placentero.
El año hizo de las suyas y se partió la crisma y le dieron puntos de sutura y casi todo cicatrizó hasta el miedo. El año aprendió a mirar atrás mirando hacia delante. El año aprendió a aceptar los contratiempos más rápido. El año aprendió lo que vale un peine, quién es uno de verdad, lo que siente y por qué no lo siente siempre. La cercanía y el alejamiento.
El año hizo que un amigo quisiera editarme (espero que se cumpla el año que entra).
El año.
El año en que os conocí a tod@s. El año en que me llené de tod@s. El año que en realidad sueña con no terminar.

Y lo bueno...no ha sido breve.
Y lo bueno...ha sido bueno.



lunes, 5 de diciembre de 2011

El amor que no me asusta-Joan Margarit

Lejos de los amores feroces del origen,
y lejos del amor que, a modo de refugio,
la mente siempre inventa, el amor
que ahora me consuela es sin urgencias.
Cálido, respetuoso: amor de sol de invierno.
Amar es descubrir
una promesa de repetición
que tranquiliza.

Estos poemas hablan de esperar,
porque el amor es siempre una cuestión
de las últimas páginas.
Ningún otro final podría estar
a la altura de tanta soledad.

jueves, 1 de diciembre de 2011

De lo que pienso

De lo que pienso sobre el Edén
de lo que pienso sobre el pecado
de lo que pienso sobre el trabajo
de lo que pienso sobre la voluntad
de lo que pienso sobre el hastío
de lo que pienso sobre el ego
de lo que pienso sobre el dolor
de lo que pienso sobre la culpa
de lo que pienso sobre la sociedad
de lo que pienso sobre la falsedad
de lo que pienso sobre la sexualidad
de lo que pienso sobre la intimidad
de lo que pienso sobre la anticipación
de lo que pienso sobre la intuición
de lo que pienso sobre el pensamiento
de lo que pienso sobre el impulso
de lo que pienso sobre la razón
de lo que pienso sobre la intromisión
de lo que pienso sobre la ciencia
de lo que pienso sobre la medicina
de lo que pienso sobre el cuidado
de lo que pienso sobre la decadencia
de lo que pienso sobre la dependencia
de lo que pienso sobre el nomadismo
de lo que pienso sobre la obligación
de lo que pienso sobre el miedo
de lo que pienso sobre la ira
de lo que pienso sobre la supervivencia
de lo que pienso sobre la violencia
de lo que pienso sobre el alcohol
de lo que pienso sobre la tristeza
de lo que pienso sobre la educación
de lo que pienso sobre la civilización
de lo que pienso sobre la locura
de lo que pienso sobre el cariño
de lo que pienso sobre los besos
de lo que pienso sobre los pájaros
de lo que pienso sobre la tierra
de lo que pienso sobre los astros
de lo que pienso sobre las miradas
de lo que pienso sobre los amigos
de lo que pienso sobre la música
de lo que pienso sobre la poesía
de lo que pienso sobre la risa
de lo que pienso sobre los hombres
de lo que pienso sobre las mujeres
de lo que pienso sobre la muerte
de lo que pienso sobre la vida
de lo que pienso
sobre la vida...

de lo que pienso.