miércoles, 25 de abril de 2012

Sabes


Sabes lo difícil que es abandonar
cuando la blancura,
lo frustrante que es abrazar
para que luego se desvanezca.
El túnel del sentido y las palabras,
parecen el vehículo y nadie entiende
el palpitar.
Por eso, al final te alejas.
Por eso te molestan las preguntas
y que te entren unas ganas enormes
de encontrar la paz
allí donde nadie pueda encontrarte.

Allí donde los lobos no castigan a mordiscos
a aquellos que son diferentes.
Sin ánimo
de señalar. No me molesta que me recuerden
lo que ya sé, me molesta que mi razón
y mi corazón sean una eterna y dolorosa
solución de continuidad.

Y así el destino nunca me deje unirme.

2 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

Tiene el aroma triste de la belleza por lo imposible y la leve sombra de la derrota.

Un beso.

Lidia dijo...

Pues sí. Lo malo es cuando la derrota se impone a pesar de la hermosura mágica que nos regala la vida por segundos, igual ha de ser así...tan difícil de sostener.

Gracias Paloma. Tus palabras siempre son tiernas y certeras y sobre todo: las agradezco de corazón.