martes, 24 de julio de 2012

Asusta, sin duda...

Podré encadenar los poemas tanto
como querré encadenarme a ser mujer. 
Esa mujer libre que me contaron que era.
Esa que saca pecho, gasta independencia
y mira hacia delante, 
cuya única labor
no sea dar vida. 
Y no es que eso esté mal. 
Dar a luz es lo más maravilloso opino 
que le puede ocurrir a una persona.  
Pero no nos olvidemos, 
de que también puede ser lo más horrible. 
En este mundo político de gente con poca formación y poco criterio, médico ya ni hablamos, aunque tampoco en lo que se refiere al sentido común, quieren regresarnos a la casa y a la mopa, quieren obligarnos a ser violadas y ser madres, y ya pronto dirán que es mejor que la mujer no estudie porque sale cara. Que ni piense, porque hay mucha gente...
Que alguien se atreva a decidir cómo tienes que vivir tu vida. 
Eso, desde luego, en ningún caso es responsabilidad. No se está fomentando la responsabilidad ni la adopción de posturas claras que provengan de un conocimiento. Lo que se está diciendo es el no por el no, el sí por el sí. Podrán de aquí a un tiempo y no será muy tarde, juzgar a cualquier persona que hable y exprese su opinión y que ésta, sea considerada como un ataque, como un peligro potencial. Y es tan diferente, y es tan necesario vivir en un desarrollo libre...tanto...que no se trata de ataques sino de verdadero sufrimiento el que produce LA NO LIBERTAD. Por otro lado, la incorporación de la mujer a todos los métodos fantásticos de realización que están dispuestos en la vida, ha supuesto un gran avance, y digo gran porque las mujeres somos ABSOLUTAMENTE GRANDES. 
Si después de todo lo que la mujer ha conseguido ocurre algo desastroso, será perder su autonomía y volver al método en que el silencio del sangrado pudre la alegría. 
Pero el problema no se trata de estar o no de acuerdo, porque el aborto es un tema de matices. Es, que en lugar de intensificar las campañas de preservativos, incluso abaratarlos, como los támpax, (que hasta por tener la regla tengo que pagar). En lugar de incentivar que la sexualidad es una comunicación sana y hermosa cuando se puede practicar con una protección adecuada (mentalizando al hombre del uso del preservativo, el cómo, cuándo y dónde, ya que entre otras cosas existen las enfermedades de transmisión), se le exige a la mujer que aguante toda la carga que ya es mucha de un machismo que fue y de uno que intenta reforzarse. 

Por otro lado el foro de la familia ve todo esto como una oportunidad. Pero creo que hay un problema y es la contradicción permanente de una sociedad fundada para la individualidad aplastante sin valores de permanencia, frente a una imagen de familia que ya en nada anima a la mujer si no es en casos felices y contados con los dedos de una mano. Tendré familia cuando tenga ayuda, en todos los sentidos. Mientras tanto si esta ley se aprueba, lejos de volver a lo antiguo, nadie va a replegarse. Ya hay suficiente asco. Me vuelvo hermafrodita y yo misma me penetro y yo misma me doy a luz, si os parece. 






1 comentario:

Lidia dijo...

Siento el atropello, el editor de entradas desde luego no es mi fuerte.