martes, 20 de noviembre de 2012

De paso...

Es el color invierno
el que me hace reírme de todo al cabo, 
cuando supe que nadie más extirparía

nadie más con sus coágulos

me produce una falta de seriedad
luego los ojos culminan tan dañados 
que se retornan
varias pieles
se esmeraron en conseguir que lo consiguiera

besar como el que agrede

amar como el que pulveriza

y seguirle muy de cerca la pista a los tintes. 


No me gusta.

La capacidad de estallar y estar a punto de morir
y no poder retener casi a duras penas la respiración

antes de que el dióxido 
me devore,
ya

salto. 

Y ya pareces una desgracia y has supuesto un tanto por ciento por ciento por ciento
infinitésimo 

y milésimo 

de todo lo que jamás has escuchado y de todo lo que nunca has oído. 

Para qué vibrar,
si eres tan falso.

Sonar tu paso
abrirte el humo 
cuartear mi vida 

no ha sido una opción, 

sino una decisión premeditada cuando la imbecilidad se apoderaba en los tugurios

y un tremendo castigo

que al pasar los días no me ha herido nada. Nada más que el orgullo.
Cada uno es responsable de sus alientos divididos 
de sus mentiras acorazadas
y de su cobardía resurrecta,

yo...

estoy de paso por cada miseria que me separa de la fe.