martes, 5 de febrero de 2013

Aquellos días de frío y sol

En aquellos días de frío y sol,
envuelve la manta a tu cabeza,
pues un silbido transparente te desnuda
arrullado por violines que te salvan...

una casa entre los árboles 
te haya plena en sus costumbres, 
como un pálpito de bocas que encienden
una hoguera por diluvio; 

y diluvia sobre ti tu cuerpo,
y la naturaleza aprieta espléndida 
tu cintura...intermitente, 
y el vino derrama toda su reserva
sobre la garganta vacía que es tu vida 
algunas veces. 

En aquellos días de frío y sol
déjate arrastrar por la corriente,
y huele el resto de castaño 
que te guía en el sendero

para encontrar otro espacio en el deseo
mientras ladran los cachorros, 
que buscaban a sus dueños
como tú. 

(Primero fue el torcal, luego el fuego, por último el jardín...)

1 comentario:

Lidia dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=PQ-vMRWPFIw