lunes, 11 de febrero de 2013

En ocasiones me siento como la chica del Historia-dero

En ocasiones me siento
como la chica del Historia-dero,
esa musa de normalidad aplastante
comparada con el pensamiento plagado 
de criaturas bipolares de su dueño, 
Billy McGregor, 
un hombre al que no conozco 
pero a quien reconozco 
en ese ser que también soy yo,
espantapájaros de ciudad, 
donde por ende, cada pájaro
deposita las heces de un raciocinio
del que se huye constantemente,
y al que se pertenece, en cambio, 
por distracción como evidencia 
de lo cutre que resulta todo,
y que a pesar de esa aparente falta de tacto
a la hora de decir y expresar, 
el sentimiento que subyace sea 
un aluvión de cantidad de esquizofrenias
latentes en una película que va desde el asco
hasta el amor en tres segundos y medio. 

En ocasiones, como ayer, como otros días:
yo soy Alice
y se agradece que exista un blog en la intemperie
que nos recuerde nuestra monstruosa habilidad
para contaminarlo todo de caos y locura
pero de la más terrible succión: 
La palabra como método
para ilustrar cualquier realidad. 
Incluso la propia realidad que reside
dentro de nosotros y que no se corresponde
en absoluto con los sucesos,
de tal manera que nos creamos a nosotros mismos
demencia demencial y exquisita 
en las palabras del otro. 

En el Historia-dero, yo quiero detenerme 
a decir: SIENTO.
Y es porque juego a que lo siento
como el viento frío que hace a las lágrimas
quejarse, y arrojarse a un nacimiento de lo muerto,

el nihilismo de todo lo que extraña 
sin embargo
un latido. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"esa musa de normalidad aplastante
comparada con el pensamiento plagado
de criaturas bipolares de su dueño"

No lo sabes tu bien, hasta que punto has dado en el clavo con el tipo, sólo con esta frase, en el resto has patinado.

Saludos

Lidia dijo...

Si he patinado o no, creo que debiera decirlo él, que por otro lado, me escribió agradeciéndome esto.
Lo que expongo no es relativo a definir claramente cuál es su intención, sino lo que pasa por mi cabeza cuando leo sus escritos. Esto es: la interpretación y la inspiración que suscita es libre y por ello es mi interpretación y cómo lo siento (en relación a la decadencia)...la tuya puede ser otra.

Saludos.

Anónimo dijo...

Lo celebro. Haces bien en interpretar, pues en este caso la ficción supera a la realidad.

Saludos Lidia