sábado, 9 de marzo de 2013

Sangra el viento



Ten sangre de viento en las venas,
no maniates tu ser en la arrogancia,
no pronuncies la esclavitud
pero nombra el olor, 
gran caricia que fluye amplia
al otro lado del espejo.

Piénsate como una garganta,
en la que vibren las cuerdas de un corazón 
ansioso por salvarse de su ruina, 
dando oportunidad al aire 
para recogerse como un moño,
con las dos manos oficiosas,
que previamente generosas,
han donado la ilusión de un paraíso.

3 comentarios:

María Sotomayor dijo...

Recojamos el paraíso y soltémonos el pelo Lidia!

Beso.

Lidia dijo...

jajajja...pues sí, amiga¡¡

Qué remedio, a ver cuándo paramos de sufrir (esto es infinito¡¡¡)

Un beso muy cariñoso, linda.

Miguel Angel dijo...

Todo paraíso es una ilusión, encantadora pero ilusión.