miércoles, 24 de abril de 2013

Crónica precrónica de una Semana Especial

No me gusta que nada se convierta en una obligación. Me congratulo de hacer las máximas cosas que puedo por amor al arte y hay semanas, en las que prefiero toneladas de polvo a ausentarme de ciertos eventos, aunque reconozco que últimamente estoy algo saturada de poesía por doquier, pero imagino que amar algo implica ¿acarrear con toda la exterioridad que conlleva? Podría ser. O podría ser sólo a veces, por temporadas (temporada alta, temporada baja, vaya usted a saber). Pero ayer, que regresé a Diablos Azules después de algún tiempo, a la jam de los martes, me sorprendió notar cuánto echo de menos la espontaneidad, el no tener que comparecer sino el encontrarse por casualidad o causalidad dentro del imaginario del otro...respetando sus tiempos, recibiendo su caricia o por contra su dureza al exponer lo que le pasa por el corazón y la cabeza. 

Charlando con Éboli, una poeta fresca en el único y mejor de los sentidos, me hizo una observación acerca de Diablos. Al margen que Diablos Azules tenga magia, que la tiene, también es en cierto modo un laboratorio de creación (frase atribuida a Olaia Pazos, co-presentadora de la jam de los martes) y así lo veo yo, que no veo eso sin más. Veo lo siguiente: ¿cuándo ha dejado la poesía de ser una revolución/creación/ investigación personal o el plato fuerte que tanto nos gusta y que no cuenta con estrecheces categóricas? O sí...o qué más da. Cada uno que haga lo que le nazca de dentro, que en el fondo es de lo que se trata, aunque con ello no quiero decir, en ningún instante, que nos despreocupe lo estético, pero a día de hoy creo que es mucho más interesante el atrevimiento, el reclamo del universo transgresor y propio, la vena ingurgitada en el cuello cuando el convencimiento es superior a la trascendencia real. Cuando la emoción pica, quema, sangra... 
entonces, sólo entonces, podemos ser atravesados, aunque ello implique una purga y un esfuerzo al escuchar cosas que no tienen aún cuerpo o que están en proceso de limado. 
Pero antes, se ha sido motor (y se sigue siendo)...aunque parece que con la edad, se tiende a olvidarlo y no sólo eso, a algo peor: creemos que nuestro lenguaje es el único válido para definir algo tan personal como el poema ajeno. Con lo íntima que es la poética. 

Para el caso y aunque esta semana está plagada de encuentros maravillosos, creo que soy afortunada y lo somos, de tener la oportunidad de disfrutar de gente, poetas, bien auténticos en nuestra Madrid profunda. Pero como sabéis, tengo la manía (cuando dispongo de tiempo) de hacer menciones especiales a personas por las que siento debilidad y digo personas, porque por suerte he podido tratar un poquito con alguna de ellas y son personas con una luz especial (aunque suene a tópico, no es nada tópico, creedlo). 

La primera y más reciente (no lo conocía anteriormente) es Sebastián Fiorilli, cuya poesía empezó a interesarme tras haber leído algunos poemas que considero magníficos en la antología que ha presentado recientemente mi querido José Antonio Rodríguez Alva con Editorial Izana, que lleva el título de Último Ahora. En mi humilde opinión, ha sido un trabajo francamente acertado. Voces que aportan precisamente esta particularidad de la que hablo. 
Anoche Sebastián ofreció un recital de aproximadamente 20 minutos como poeta invitado de la jam de Diablos y no dudéis ni por un segundo que causó tal impacto (usando un taladro destructor de malos versos) que nos hizo callar a todos y permanecer atentos como si nuestro reto como público fuera atrapar un gamusino. No quiero entrar mucho en detalle en la poesía ni en la puesta en escena de Fiorilli (porque si no este post sería eterno), pero diré que se desvive en cada locución, que describe y siente su mirada con una fortaleza crítica y sensible impresionante. Una performance alegre y triste, una llamada a la reflexión por otro lado. Deja versos abiertos. Deja versos. 
Antes de eso, me gustaría haber podido hablar del evento de Amargord Ediciones en la Sala Clamores que tenía una pinta excelente (se daban cita representantes de casi todas las colecciones de esta Editorial que sigue apostando por la poesía y resistiendo al pie del cañón...pero tenía médico y llegué tarde). Sólo pude escuchar al precioso Juan Hospital que acaba de sacar libro con la colección Avena Loca que dirige el gran Jesús Urceloy. 
Tampoco pude estar en el evento lunero de Bolo en la Noche Boca Arriba, que también me habría gustado, pero tengo que seleccionar sino quiero terminar con la cartera vacía y el corazón al borde de un infarto de miocardio.

El segundo encuentro será esta tarde en Libertad 8, con mi estupenda Paloma Corrales, de la que hace poco colgué un poema de su libro recién publicado en la colección Hazversidades poéticas en este blog. Por supuesto bien acompañada por Elvira Daudet y Carmina Casala ofrecerán- intuyo- un recital lleno de imágenes descarnadas, sutiles pero agrietadas, que nos dejarán a todos en un vilo exquisito. La hondura humana de estas tres poetas es un trecho que recomiendo recorrer y no perderse si se dispone de tiempo. 
P.D. No faltar si se puede acudir, a las 19:30h 

Por su parte, el tercer evento es un cuarteto de cuerda poética al que acogerá este jueves Bolo en su ciclo "El Cero también es par", donde amigos y poetas fenomenales como Pepe Ramos, María Solís Munuera, Rocío Álvarez o Iñaki Carrasco nos esperan para hacernos pasar un buen rato en la Funda.Mental C/Argumosa (antiguo Cuchuffo).


El cuarto momentazo de la semana será el viernes, a cargo de Bárbara Butragueño. 
Creo que esta mujer no precisa presentación, excepto decir que con ella es hermoso el dolor que jamás cicatriza. Toda prudencia es insuficiente para describir el interior de esta persona, que en cada poema exhorta y desnuda con fina contención desbordada, causando una especie de efecto contra(complementa)rio: versos prosapoéticos que te atraviesan desde los ojos hasta los intestinos. En el Ateneo. 
P.D. Tal vez no quepamos todos. Ciclo de los viernes de la Cacharrería, coordinado por Miguel Losada. Venid e incendiaros, Bárbara. Ed. Polibea.

El quinto y no por ello menos especial encuentro, aviso, con peligro de convertirse en un día inolvidable para los que acudáis, tendrá lugar en el Bar Yllana, en C/Pez, 40 Noviciado. 
Ha resultado ser el lugar elegido para la presentación del libro de la excelente dibujante y mejor poeta María Sotomayor, que además ya está empezando a palpar las primeras yemas verdes y brillantes de sus semillas. María promete, porque promete seguir haciendo poemas de un profundo calado intimista. Poemas que beben de recuerdos que se hacen presentes, que se revelan y a veces la amenazan. Pero ante el miedo, María se hace grande, y aunque reconoce su piel cuando ésta transparenta y parece frágil, también sabe que el verso lo cura todo. Que la palabra es la única verdad y la única mentira. Que nuestro destino es parir todo el tiempo y luchar por la supervivencia. 
P.D. Muy muy recomendable, linda María Sotomayor. Gritaremos todos juntos¡¡¡ Sábado 27 de Abril, 20:30h. Canalla Ediciones.

Al mismo tiempo también quiero mencionar que habrá muchas actividades y lecturas en la Semana Complutense de las letras. Algunos de nuestros poetas conocidos y amigos han organizado y/o colaborado en eventos realmente interesantes, entre los que también destacan la jam session del Bukowski (que tendrá lugar esta noche en el Bella Ciao, C/Amaniel) y una jam precisamente en Diablos Azules este viernes noche a cargo de María Luisa García Ochoa. Creo que se pueden compaginar algunas de las actividades...primero a una y luego a otra. Practicad vuestra flexibilidad, yo trataré de hacer lo propio.

Y por último, agradecer de nuevo la pequeña tregua. La verdad es que llevaba unas semanas de cierta apatía por algunas circunstancias puntuales y con ciertas dudas sobre temas que me inquietan, pero ayer al ir a los Diablos Azules, mi casa, lo que son las cosas, sentí que volvía a casa inyectada en energía a pesar de estar cansada (no hago más que viajar de arriba para abajo y de dentro hacia fuera). 

Sin más, os deseo a todos Feliz Semana :) 








5 comentarios:

Anaís dijo...

Feliz semana también para ti, Lidia. La poesía es un ser vivo, elástico, y de extraordinaria belleza. Aunque no se puede asistir a todos los eventos porque carecemos del don de la ubicuidad, sí podemos escoger alguno.

Asimismo, comparto tu opinión sobre Sebastián Fiorilli, una persona de una talla poética y humana muy grande.

Te deseo una semana productiva. Y recibe este abrazo.

Lidia dijo...

Otro abrazo para ti, preciosa y gracias por comentar.

Tu soneto "Hijo" me encanta. Imagino que el sábado nos vemos.

Muchos besos.

María Sotomayor dijo...

Siempre bellas palabras Lidia, siempre.

Abrazo fuerte!

Delia Aguiar dijo...

Gracias por la crónica y la agenda, la verdad es que tantos eventos en Madrid obligan a reflexionar.
Un beso.

Lidia dijo...

:) gracias a vosotras chicas.

Muchos besitos primaversados.