sábado, 8 de junio de 2013

Lágrima



Siento la humedad de la lágrima
desplazándose por la corteza de mis huesos,
se filtran emociones en las vértebras

caigo,

soy el muñeco de vudú de la lluvia

y mi simiente crece 
haciéndose un ovillo en el recuerdo. 

Trato de rescatar 
cada aguja cual si fuera tristeza,
la punzada de un acero que carcome.
Porque necesito ver la punta de los lápices

y así explosiono... 
por dentro
todo son astillas. Palabras
como patas de araña líquidas
se incrustan en mis sienes
y causan el desequilibrio,

el mismo desequilibrio que induce 
al parto forzoso de una música que escuece.

El sonido me diluvia sin cuidado
sobre el cuerpo
y soy rehén del agua
que recibo confesándome su huésped,
para purgar el precipicio 
de mi dolor por tramos,
hasta que amor y yo
nos convertimos en la misma cosa. 





4 comentarios:

Anaís dijo...

Tú escribe sobre la lágrima; yo, sobre el suero fisiológico. Ambos elementos lavan y cuidan el ojo. Y las dos hemos escrito sobre esto el mismo día :) Me gusta mucho "soy rehén del agua", para concluir "hasta que amor y yo / nos convertimos en la misma cosa." Dolor y Amor, los dos ingredientes de un binomio indisoluble. Recibe este abrazo de orilla a orilla, Lidia, y feliz sábado :)

maria isabel dijo...

Hola Lidia, ya conocí tu blog y te agregué a mis zonas favoritas en el mío. Encantada de haberte conocido.

maria isabel dijo...

Hola Lidia, ya conocí tu blog y te agregué a mis zonas favoritas en el mío. Encantada de haberte conocido.

Lidia dijo...

Yo también te tengo ya (tus dos blogs) y tenemos pendiente un correo electrónico :)

Muchos besos, M.Isabel (a mí me gustó mucho nuestra conversación, a ver cuándo coincidimos de nuevo)