lunes, 30 de septiembre de 2013

Entrega

No dejes que algunas de mis palabras
cobren más valor que mis hechos,
porque en realidad no cuenta lo que pienso
ni lo que me confunde, 
ni lo que me aturde ni siquiera lo que me sustenta

si mantengo el eje
o expreso la mitad de la belleza que abunda en mi regazo,
(sólo puedo entrar en éxtasis algunas veces...) 

pero sé que luego siempre lo silencio todo
cuando toco lo que quiero,
y lo vuelvo real y mío no por posesión
es tan sencillo como que 
el amor nubla y a mí me gustan sus nublados.

Yo nunca llevaré razón más que el mundo al que escucho
ni nunca alzaré mi canto para ser como la nieve
sino para temblar al ritmo de la sensibilidad que me orea.

No dejes que algunas de mis palabras te escondan quién hay detrás de cualquiera de mis discursos.

Soy yo. 
Esa persona que quiere que la ames.