viernes, 19 de julio de 2013

Novedad y vacaciones


Queridos amig@s:

He abierto un nuevo blog con una proyección distinta a "Estados".
Creo que me lo estaba pidiendo el cuerpo ya hace al menos un par de meses, y aunque seguiré publicando también aquí, en la línea esencial de aguaceros, puerta de instantes y fuga de emociones apenas sin trabajar, vídeos musicales y referencias a otros artistas...tenía muchas ganas de abrir un blog cuyos contenidos pudieran ser de algún modo más serios y personales...tal vez...aunque ya sabéis que tiendo a dejar huecos a la espontaneidad, a lo que surja, y no creo que eso cambie.

Sin más, para los que queráis acercaros, el blog está en mi perfil...lo he llamado "Mareas de Blues"

Por otro lado, este es mi último día de publicación hasta dentro de unos 15 días aproximadamente, por las vacaciones. Así que como cada año, os mando un abrazo grande y espero que nos sigamos siguiendo a la vuelta.

Gracias por estar al otro lado.







miércoles, 17 de julio de 2013

Dentro

Olor que del sudor del quicio emerges... 

Presiente la huella y lanza tu seda 
                                                                         por los aires

enciende                        el diluvio entretejido 

                                       gime alado el tobogán, 
y en el silencio 
pausa la arteria 
que suena 

(dentro) es una frescura que roza las colinas 
y aquello

nos transforma en un caudal sordo 
que no respeta un lugar en el mundo 
porque el lugar es una extensión lúdica:

infinitas vigilias, 
auroras sacudidas por el vuelo de un fénix;

construir es tener claras razones 
por las que no hay que pedir permiso a la belleza
para seguir naciendo pituitaria... 

Olor que emerges cual felicidad 
no te vayas de este calor 

y culmina con la sombra              exultando la vida.



jueves, 11 de julio de 2013

De la Ansiedad






La ansiedad se define
como aquella opresión torácica 
que se parece mucho
a la sensación de muerte inminente,
a saber precisamente de la carne frágil.
De la mente frágil. 
De la contractura inmensa que nos arrodilla.

Material sensible luego espalda.
Evitar que todo salte por los aires
es elegir un lugar cerrado y mantener 
las distancias con el ventilador.
No llegar nunca a creer en un cambio 
que nos acomoda,
para no perder de vista la alerta.

Estamos demasiado acostumbrados 
a que la vida no sea fácil,
y a anticiparnos 
cuando el instinto nos despierta 
la inseguridad, con la que 
falsamente acunamos la prudencia
y parecemos a salvo de peligro, 
tratando de no ser socavados por factores 
sobre los que no tenemos 
ningún tipo de control.

Hace tiempo me di cuenta
que la necesidad de control 
es uno de los males que aquejan nuestra época, 
precisamente porque nuestro entorno 
se despliega 
en una velocidad adaptativa bastante costosa 
no siempre inteligible y que implica tanto gasto de energía
que queremos ser conscientes de lo que entregamos
en cada liberación. En cada toma de decisiones. 

La agonía surge al tratar de apresar la totalidad 
y esa pretensión, a su vez, 
estimula el desarrollo de cualquier tipo de trastorno.
Hay en esto algo de consecuencia social
y baja tolerancia a la frustración. 
Eso nos hace dirigirnos a la vida, 
no siempre bajo actitudes sanas
y no siendo pacientes en absoluto, 
tal es la exigencia que nos plantea el hecho de tener 
que ser felices, y el sufrimiento que nos marea
con su acaecer, con su omnipresencia
a la vuelta de la esquina.

Todo esto se trata de huir o escapar. 
De no dejar de respirar. 
De la individualidad y la confianza.
De depositar algo más para olvidar 
que el sol devora al plasma,
y que hay formas de proteger que no son abruptas.

Como viene siendo habitual,
superar los hábitos que nos dañan
requiere de un gran esfuerzo 
y de un saber a dónde se va...
o no saberlo pero guardar calma. 

En realidad...hay situaciones 
en las que la imaginación
es nuestra peor enemiga. 
Porque ya hemos muerto antes. Ahora. 
Morimos cada instante 
y no de cada instante
extraemos un sentido.

Vivir, al menos para mí, 
sugiere un replanteo constante
de querer darse con cierta lógica, 
pero también esa misma lógica
hace que sea agotador. 

Otra reflexión para esta semana:
ansiedad a la que espero darle carpetazo
pronto...





V No Te Entiendo Casi Todo





miércoles, 10 de julio de 2013

Fin de curso :)




Callar


No me llueven ya palabras desde las ojeras.
Me clavo cada pieza de este puzzle que no me pertenece.
Adelanto en las carreras.

Crujo me arranco me tiro por la borda
la arena me cae por los tobillos,
no espero que entiendas que no dejo de esperar 
y que mis tiempos son camelias marchitas.

Ninguna forma de progreso me hace progresar:
me gritan los sesos. 
Estoy en el fango porque mi vida es así,
como una favela. 
Como un brazo que levanto con vicio.

Una resistencia que me presiente, me domina,
me aísla insistentemente y de todo. 
Sin embargo siempre acabo encontrando,
será porque quiero creer que me da igual lo que ocurra.
Porque yo no voy a tener ninguna historia
que merezca la pena defender, 
porque voy a derribar dejando de alimentarme,
porque me dispongo a seguir matándome
a seguir mi travesía en mi desierto.

Quiero descoyuntarme 
que me extraigan cada parte humana 
en especial el odio, que se inunde la cosecha,
el grano desperdiciado de los dones que no han nacido aún,
los parásitos que han roído hasta la última huella.
Estoy expuesta. 

No me conozco. La certeza de lo insólito se me pasará.
Como tu olor que no descansa entre mis labios.
Siento asco. Inutilidad. Crezco sobre lo maldito
y al final me recupero.

Pero ojalá no tuviera que hacerlo. Subir y bajar. 
No confiar. Preguntarle a dios. Callar para siempre.


viernes, 5 de julio de 2013

Eternidad

                                                    * "Una lágrima humedece, otra seca" es un verso
                                                         que tomo prestado de mi querido Bolo García


Creo en el aura como en la flor ignota 
que duerme profunda en su harén contemplativo, 

creo en la yema que se hace y deshace al gemir la luz,  
al clarear el tacto de la temperatura sobre el tallo que exhibe 
las muescas amarillas, 

creo en la gota intermitente que moja el labio  
una lágrima humedece, otra seca,
y en el brote recental que aspira a bocanadas la sombra.
   
Cuando la ciudad amor es invadida por la claustrofobia, 
creo en identidades de vida de imperceptible identidad, 
en oscilantes luciérnagas que liban y alimentan de polen el aura...

                         pero nadie más que la frágil lúnula 
bajo la protección de la fresca caricia del agua que penetra,
sabe de los porqués que agitan los músculos antes de pronunciar:

la altura sensible, el peso del verbo,
la infografía de las hojas...
la igualdad que estimula la eclosión...



lo que queda entremedias es la eternidad. 

jueves, 4 de julio de 2013

Sociedades en Trastienda by Pedro García Cueto

Pedro García Cueto 

Ensayista español (Madrid, 1968). Doctor en filología y licenciado en antropología por laUniversidad Nacional de Educación a Distancia (Uned). Docente en educación secundaria en la Comunidad de Madrid. Crítico literario y de cine, colaborador en varias revistas literarias y de cine, autor de dos libros sobre la obra y la vida de Juan Gil-Albert y un libro, La mirada del Mediterráneo,sobre doce poetas valencianos contemporáneos.



SOCIEDADES EN TRASTIENDA: LA MIRADA LÚCIDA DE LIDIA FERNÁNDEZ A LA VIDA POR PEDRO GARCÍA CUETO


   Lidia Fernández, joven poeta, mujer de mirada lúcida, de sonrisa inteligente y de un lirismo que nace para ir penetrando en el verso, para buscar nuestros espejos interiores.
   Su libro, Sociedades en trastienda, editado por Ediciones Crusoe, tiene la capacidad de ahondar en personajes que ella ha conocido o imaginado, seres tan parecidos a nosotros, a veces  irrelevantes, pero poseedores de un mapa emocional que Lidia Fernández sabe encontrar en poemas de gran calado emocional, algunos desgarrados, con esa sensación de la vida como una dolorosa experiencia que surca caminos diversos. Me detengo en algunos de ellos, como en  “Aquel chico bueno”, cuando dice:
“Aquel chico bueno / Del párpado colgando / Con las piernas cruzadas en el tren / Lleva un reojo tímido en sus labios; / Su saliva de arcilla / Está posada en las sandalias / Donde un tatuaje reza: / “Alba”. / Alba es una sonrisa con las uñas pintadas / Y el chico bueno, / Sigue siendo bueno, / Porque es el único / Que aún no ha besado”.
    Poema donde vemos la capacidad de Lidia de mirar al joven, un chico que no ha conocido el amor, un hombre que tiene “saliva de arcilla”, como si quedase en sus besos no dados el sabor de la tierra, el agreste y amargo sabor de la arcilla.
   Poemas como “Me hundo” o “Bajo mis piernas”, son esclarecedores para entender el latido d la mujer que arrastra un mundo con ella, que vive el desaforado deseo de encontrar la vida en cada rincón, que anhela el abrazo verdadero, mujer que navega en los sueños con dosis de realidad en cada ojo:
“Porque bajo mis piernas / Ardía un disturbio atrapado / En el laberinto del fauno”.
     Mujer que desea al hombre, que vive ese cuerpo que late en cada rincón, que se ofrece como alma al beso del amado, al hombre que se escapa, turbio como la propia vida:
“Este espasmo tierno de la absenta / Entre mis pechos de alga, / Entre mis nalgas escondido / El adulterio lúbrico / Cuando te presto esta pasión”.
     Mujer que vive la renuncia al amor, que sabe que toda rutina mata, que conoce que todo deseo se muere en las manos de las miradas tediosas del tiempo, le dice, con esa sed que clama saciarse lo que sigue y nos arrebata una exaltada pasión:
“Un orgasmo de manos pequeñas / Un dolor de madrugadas gigante”.
    Tiempo muerto en las manos del tiempo que todo lo horada, lo destruye, entre seres que se amaron y ahora son ceniza, poso de la nada de un amor ido para siempre. La mirada desoladora de Lidia Fernández esconde siempre el sueño, la fantasía de otra vida, esos pechos de alga que nos invitan a imaginarla en el océano, libre como una sirena de todo mundo.
   Poemas como “Matar a los 80 años”, donde habla del desamor y de un hombre harto de su mujer que va despreciándolo psicológicamente dicen mucho del alma de esta mujer que conoce, quizá sin haberlo vivido, los meandros tortuosos de la rutina, en la que el hombre es también víctima, aunque cueste creerlo, de la mujer hiriente y destructiva.
   Pero me gusta el tono de “Las mujeres alegres”, poema donde Lidia se hace una y todas las mujeres, viva y latente, como una flor, pero también como una mariposa que vuela alto y que nos asombra con su alto peregrinar por el cielo:
“Estoy preñada de una vida que no muere en la piel, / La pureza está arada por los pies que resisten, / La pureza es un pueblo dentro de la mente, / Es un pueblo que ya he conquistado”.
    Bonitos versos que nacen de esa sed de vivir, que le lleva a decir después “no me acobardan los que no me comprenden”, porque Lidia es libre, sabe de las ataduras de la vida y prefiere ser así, un ave en vuelo, que se posa un momento para luego despegar y así buscar la felicidad.
   Poemas hermosos los de Lidia, como confesiones, como ocurre en “Autorretrato”, donde nos dice cómo es y la poeta se define, como decía antes, como un ave en vuelo, porque la vida es un continuo peregrinar, en busca de una felicidad prometida y necesaria:
“Sin embargo la rendición la tengo pronta /A la grandeza la trato de menuda / Tengo pocas fuerzas para explicarme / Y tengo muchas plumas para irme”.
    Como la poeta nos dice, vida errante, que deja huella en el sitio que ha estado, pero de nómada, porque vivir es irse, despegar siempre de las emociones para encontrar otras nuevas y construir el mapa de la vida.

   Temas como el maltrato, el suicidio, pasean por los versos, pero siempre con la certeza de la libertad que la poeta siente ante la vida, mirada lúcida la de Lidia, buena poeta que sabe llegarnos al corazón en este libro de título curioso, que se explica fácilmente, la trastienda somos todos, envueltos en nuestras luces y sombras que Lidia, con su mirada atenta, sabe ver, un libro de poemas para leer despacio y disfrutar, de esta paloma que vuela alto, para buscar su lugar en la vida.

miércoles, 3 de julio de 2013

Emancipación II




hay una independencia en este sí que me dibujo sobre el cuerpo,

sé que es un lago desfondado y arenoso 
como brazos y piernas que rompen a llorar de repente,

en mí se alternan 
todos los balances

me puede el peso de la emoción y se me olvida la justicia cotidiana,
la interpretación desde un sólo vértice;

yo creo en la empatía que transforma,
escucho atentamente a la ciudad primaria,
me colorean sus trinos, 
aunque no sé bien de qué capacidades dispongo 
para sembrar un rostro etéreo, 
y este irnos de puntillas:

que la sutilidad 
es un arma profunda, 
y quizá dolorosa la fisura que ha de alumbrar tras el recreo.  

Me dicen algunos que ya estoy desahuciada. 
Y no es eso. Es que pérdida y yo 
somos hermanas de sangre. 

No quiero ponerme en ningún sitio,
hay posturas que no requieren del mínimo movimiento
femenino o masculino:
la lealtad es distinta
hace poco me lo dijo 
una persona que comienza a ser importante.

hay particularidades que todo el mundo entendería, 
quizá las que yo no entendería o al revés...
cómo gustan las manos en el fuego...

Y hay a quien amo sin pensar si lo entiendo,
sin plantearme siquiera aprobarlo.
Y a ti te amo aunque no estoy de acuerdo,
ni contigo ni conmigo y en perenne rebeldía. 

Es así, que yo estoy aquí 
limpiando lo clásico en la pila ondulada de mis ascensos y descensos
y que no tengo nada claro,
nada
que no quiera afirmar la circunvalación voluptuosa de mi alma,
la loca de la casa, que sólo cree en la vida.



martes, 2 de julio de 2013

Emancipación I

Creo 
en el cosmos como en la realidad 
del hecho que apacigua. 
Como en los ojos de un niño que ha llorado 
durante toda la noche y lleva los calcetines sucios
y sonríe al mirar los árboles.

Porque no nos queda más que mirar 
y dejar de alicatar nuestra vida 
a las paredes,
conectar cuando se puede,
y rebajar la intensidad 
con que la que uno estremece,
para poder amar la vida,
para poder amar en paz

Nuestro camino.

La soledad se hace real 
como un viejo que padece su angustia 
sentado en una silla.
Yo le abrazo, le digo 
que no sienta angustia, le digo 
que la vida es paciencia y poco más,
no ser débil y poco más.

Que no existe universo entero, 
que no hay que buscar una razón para el consuelo
porque no emerge la correspondencia
y no existe la reciprocidad.

Y me dices que no es triste,
si guardo esa certeza en el regazo,
corroboras con tu presencia 
mi única manera de rendirme
en los absurdos de mi anhelo,

pero en cambio no entiendes 
que el paso hacia la madurez 
me envía lejos y no siento 
como soy,
y me invade la calma pronto,
y hallo pero huyo,
y ya no puedo ser 
nada más que de mí,
de como siempre 
tal vez                    debió haber sido...

pero entonces no sé qué es esto nuevo en que me pierdo
y me desnudo,
si al llegar la vigilia 
remiendo la hora en silencio,
y prefiero que me acuda la leve sonrisa 
con la que aprendo
no muevo pieza 


así
me emancipo;

Soy elemento
que cambia porque se agota.

lunes, 1 de julio de 2013

Esta noche Sala Clamores a las 21:00h, Como un Huracán



Esta noche os esperamos en el homenaje a Neil Young¡¡¡¡