jueves, 2 de enero de 2014

Melancólicamente




La lluvia limpia la atmósfera,

sé en mí como un rompecabezas 
que por fin dé lugar a una figura,

llevo dos meses despidiéndome de mí
y enfrentándome sin embargo 
a casi todos mis fantasmas.

Una sobrecarga de ansiedad reprimida
y de pronto acelerada en instantes magnéticos
de fricción sin conclusiones.

Nadie sabe más que las edades que ha tenido.

Tiempos atravesados con el cuerpo en forma de avión.
Lugares que son tan hermosos como intransparentes
y no poder desentrañar desde el epicentro
de cualquier historia. De la mía incluso.

Apenas he podido decir palabras 
o participar de multitudes.
La depuración es constante y dolorosa,
sobre todo a raíz de las circunstancias
que nos privan o regalan lo crucial. 

Feliz año.
Disculpa mis olvidos y sana mis recovecos,
que los reveses no me rompan,
que sepa caminar sola y desnuda,
en la luz afable de los días que terminan
y dan paso a un foco de austeridad relacional,
de secciones serenas a pesar de los traslados.

La amistad es una belleza no eterna,
la intriga coincidente que alimenta 
el aire que nos hace respirar tranquilos.
Todos nos movemos al fin,
ellos...yo me quedo.
Ni siquiera he decidido quedarme. 
Pero hace mucho que olvidé ser nómada.

Año.
Fuiste un gigantesco altibajo de absolutos y relativos.
Fuiste una dislocación y varias muertes.
Fuiste un rincón viciado, un saqueo permitido,
un cansancio pertrechado. 
Un graznido y una reconciliación en cambio con la fe.
Una paradoja contundente.

Feliz año.
La verdad es que no sé dónde estar. 
Espero poder renovarme
y acercarme ya por fin a la libertad preciada
que acaricio suavemente con las yemas.

Feliz año. Dale paz y salud a aquellos que amo,
y a mí déjame filtrar la culpa, 
y acumular esperanza, luz y cordura.
Sobre todo déjame pasar desapercibida,
sólo un poco. 

Deja que me distraiga de la intensidad
de lo eventual que me desborda.
Que no se fije tanto en mí el tiempo.

No quiero mirar hacia otro lado,
sólo quiero hacer las cosas bien, sin más.
Sólo necesito una dosis de ilusión
para reponer mis energías.

Y que salga el Sol por Antequera.









6 comentarios:

Nuage dijo...

Me encanta. Me siento identificada.
Un abrazo,

Lidia dijo...

Gracias, guapa.

Un besito y feliz año.

María Bartolomé dijo...

Descargar de esta manera es de lo mejor.
Saludos.

Lidia dijo...

Gracias María...un abrazo grande.

Mª Belén dijo...

Mi querida Lidia.
Me uno a tus súplicas y te mando un abrazo kilométrico que reúna las distancias.
Besos

Lidia dijo...

Infinitas gracias, Mª Belén...

¿cuándo vamos a coincidir en algún evento?

:) besitos