martes, 13 de mayo de 2014

La mermelada y la alegría




Para llegar a la alegría 
despliego inmensos cuidados minúsculos,
como abandonar submundos de patrones antiguos
o exponerme a mi propia reencarnación
y morar en las diversas galerías de la gracia.

Para llegar a la alegría
progreso intacta,
no pienso en la estructura, 
renuevo mi interior
y luego juego 
a la perplejidad orbitando
nuevos planetas 
que deseo explorar 
como feliz espectadora. 

Evadir cualquier forma de presión, 
ser mirada, palabra, abrazo...

El objetivo es salvaguardar mi naturaleza,
proteger el biorritmo de mis emociones, 
ramificar los sentidos de mis sentimientos, 
que sienta en todo mi organismo 
el latido del entorno, 
que me conmueva cada cosa dicha o hecha,
que la vida esconda y muestre su entidad
cuando la fruta esté madura,
y que una deliciosa mermelada
sea el frenesí que abunde en mis labios.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

te he nominadao para versatile blog . besos epifaniaenlaluna

Lidia dijo...

Gracias cariño¡¡¡

qué ilusión...+ :)

Besitos