martes, 27 de mayo de 2014

Relatividad absoluta /de la desconfianza


Querida Pérdida:

No entrego brisa
ni seguramente escribo nada con remite; 

No envío el sobre a cobro revertido,
y sólo me dejo llevar 
por el cimiento 
Presente.

Nuestro corazón tiene mil colores
y cuando es lo mismo sentir 
que ser expropiado de continuo, te acostumbras:

adoptas las arenas movedizas 
como quien adopta el vacío de significados

porque todo es relativo,

y es lo mismo estar que desaparecer, 
mustiar que florecer,
pero como inclinación vital: escribir. 

(Sólo así se pueden sobrellevar 
los efectos deshumanizadores
de la desconfianza).