lunes, 26 de mayo de 2014

Verdad


Demasiadas ganas por mostrarnos
como un festival de adentros
en el mostrador de ansias 
cuenta atrás.

Te lo enseño todo,
intento que entiendas cómo vivo
y órganos que sienten miedo de pensar,
miedo de traspasar, 
y así el respeto.

Identidad que seduce con sólo un centímetro 
de hilo, que al cabo ya es metro. 

No hay ningún egoísmo demasiado
evidente. Lo evidente es la amabilidad
en términos generales. 

La amabilidad que nos han robado
a través de aguijones en otras épocas
del mundo.

Pero labrada la tierra, éste es el fruto.
Hemos conocido a mil personas
que decían ser nosotros
y nunca llegaron a serlo,
ni ellos fueron como nosotros
ni nosotros fuimos fieles a nosotros.

Es simple. 
Se trata de comunicar lo que se ha olvidado.
Sin darle vueltas de ovillo a las palabras.

Nítido.
Cuerpo nítido y despedida eterna.
Rock & Roll en los huesos y en los sueños,
a otros supimos (les fue más fácil),
pero tú y yo y algunos más tuvimos que llegar
casi a morirnos, y yo certifico que he muerto
innumerables veces. 
En el absurdo
hasta la libertad. 

Comencé a convertirme a mi propia verdad, 
esa, de la que renegué no tres sino treinta.
La verdad es ese trastorno que ya no admite
más 

Sencillez, soledad, aprecio por la existencia. 
Poco. Muchísimo.

Hoy volveremos a izar la persiana 
y volveremos
al día que nos ha hecho discernir,
dando gracias por haber respirado 
profundamente, siquiera un segundo.