lunes, 16 de junio de 2014

Namasté


Paseo con el tacto de las piedras
bajo mis pies, 
como planetas que no me dejan olvidar
que hay una galaxia de emociones
al acecho, 
en cada albor 
de nuestro cuerpo desnudo
como un naranjo. 

Crecemos con lo trágico de las curvas 
hacia arriba, 
a veces, un viento fuerte arrastra 
a la débil rama, como cuando caminamos 
distraídos, y un desnivel 
nos saluda,
y cae un fruto (es devuelto en agradecimiento) 
a la tierra que lo amamantaba desde la leche
materna. 

La razón es recibir para entregar los talentos. 
No trunquemos. 
Es la vida la que nos exige soltarnos de brazos. 

El despliegue de cualquier pie 
o cualquier ala,
proviene del conocimiento
que dan las estaciones.

Ahora me he sentado a tu lado 
para compartir algo que no pienso pensar. 

La compañía. Fluye. 
Campo a través se cruzan las miradas 
y sólo conocen la valentía 
del desarraigo. 

Mientras tanto hay amor brillando 
en nuestras copas
y brindamos por el comienzo 
del verano, con la palabra 
feliz entre los labios:

Namasté. 




2 comentarios:

Billy MacGregor dijo...

Qué bonito. Me lo como.

Lidia dijo...

:)))))

Gracias, Billy...viniendo de ti, se me han puesto los pelillos de punta

Un beso grande¡¡¡