lunes, 14 de julio de 2014

Superluna


La superluna 
ha anunciado besos redondos 
mientras se desliza para hacer chas
en algún multiverso donde será el momento
de ver crecer vida en mi abdomen,

o tal vez el astro gestando, 
en su ondulante energía, atraviese 
el sonido lamiendo por dentro la madera
dilatada de algún mástil sin cuerdas, 
en el anciano universo de la carne que no se olvida.

Recordaremos siempre estos fenómenos.

Estamos cantando aquí y en otro fugaz tiempo,
eterno dentro de cada viaje en cada encuentro,
socavando alterando 
la recta 
pintando nuestro supercírculo
suave ante los ojos 
como una luz fría, nodriza 
de superlunas con ráfagas de olor a damas 
de noche,

la vida paralela de la vida 
es esa realidad, 

si acaso alguna vez tropiezo 
con su brillo, pensaré en el cielo inconsciente 
de su ciclo. 

Superluna,
he prometido seguirte como una estela a su cometa.
Quiero verte tan desnuda cuando desnuda
me atraviese la vida, 
elocuencia en forma de corazón, 
porque el futuro me interesa 
un poco más
si la redondez logra 
que deje de raspar la noche. 

Si reconozco mi casa y mis huellas. 
Si estoy inmersa en la dimensión de la esperanza.