miércoles, 5 de noviembre de 2014

Puliendo la locura

Es inútil y cíclico.

El silencio es residencia del miedo,
el sueño no puede ser ahora conciliado 
ni reparar cada una de las ambigüedades
que nos abrazan.

Sin embargo elijo amar hasta lo que no entiendo.
Lo oculto es expansivo,
el sufrimiento es un abono efectivo 
que termina en flor...
pero cómo quisiera arrancar de cuajo las raíces
cuando me ofusco.
Crecer es una tensión permanente.

Mi concha vuelve a proteger 
y mi cuerpo entra en su marea ancestral;

Busco explicaciones en la ciencia y en la mística
para justificar nuestra tendencia a la crisis. 

Esencia sanguina, también melancólica.
El amor está en el hígado.
El amor está en el tejido débil:
En el delirio... 

Muchas son las veces que invoco a la soledad 
como a una madre protectora.
Me esfuerzo en no proyectar nada 
que pueda destrozarme. 

Quiero evacuar el exceso de interrogantes
y reunirme con el brote alegre de la fe... 
tener confianza en mi temperamento
y que la vida me regale 
la claridad que necesito.








2 comentarios:

Billy MacGregor dijo...

Claramente, estás en el camino. El adecuado, parece, por como te duele.
Besito.

Lidia dijo...

Un besito grande también para ti :)