miércoles, 30 de abril de 2014

Deliciosa y de todos los tamaños

Busqué tu nombre y tuve miedo. 

Tuve miedo de que la vida
hiciera desaparecer el miedo;

También sentí un padecimiento agudo
cuando me supe abocada a crecer: 

porque el destino siempre está a punto de enfriarse.

Al borde de ti, Enfermar.

El alma transformada en una concha
sepultada por la arena y sedienta de Sal.

Los ojos iban y volvían de las fronteras,
negros asteriscos se revolvían 
como fieras en el lenguaje,
elegido, para eternizar la oscuridad.

Desmenuzar la música y tragarla 
pieza 
a pieza.

Descuartizar conmovedora el aura.
Repetir la palabra, 
mantra que exilia,
sostener la pepita del "no" en el espacio compartido.

Consternar territorios con los ojos entreabiertos
y gemir la alternativa única. 

Cesar en la tormenta.
Aplanar el ansia.
Resistir vertida en dicho "no" obligatorio...
Y aún así, sonreír. 

martes, 29 de abril de 2014

Mañana...presenta libro en Madrid...no os lo perdáis¡¡¡




Mañana Paloma Corrales estará en el comercial...yo no podré ir pero desde aquí os animo a que vayáis a apoyar a esta amiga, que con tanta profundidad siente la llamada (el runrún) de las palabras.


lunes, 28 de abril de 2014

Mi amo



Cuando llega la última explicación 
me duele a grito quebrado, 
en la garganta me nace un bulto,
pierdo la paz del silencio procurado 
para no herir,

para no decir
y tener que resumir
que soy mi amo, 
que ya no amo
aquello
que me hace discutir.


jueves, 24 de abril de 2014

Espíritu


Miedos como tirabuzones
alumbran a punta de corazón.

Miedos que son como una puerta grande,

aurículas acariciadas
como símbolos aéreos 
portando 
toda líquida vida;

Un motivo de inquietud nace del verbo
que aparentemente descansa,

nace de la nube que escampa 
en la falda de una niña.

Y sin embargo el remolino
en el frío antártico de las venas
por fin alcanza solidez en la superficie, 
donde la vida arde en colofón.

Hay miedos de hambre profunda y sincera,
tobillos que susurran caminos,
hacer el amor a los surcos...

y como premio quizá, la emoción...

dar luz a la belleza. 

miércoles, 23 de abril de 2014

Feliz día del libro



En este día del libro me parece bonito dejaros un trocito muy muy pequeño del libro que estoy leyendo ahora y que me encanta:

Entremilenios, de Haroldo de Campos (los poemas están en portugués y traducidos al español).
Amargord Ediciones. Colección Transatlántica.


11. de la mano que pinta
de la garganta que canta
-donde hubo cárceles
nazca el espacio
comunal de la paz
compartida-
del arte: gesto (pintura) o (poema) habla:
que se comparte.






martes, 22 de abril de 2014

Desde el esternón

A veces se aviva tu lágrima

tu fragancia embiste a mi juicio...

soy inconsciente y pulso las palabras
que impedidas,

abren la zanja confusa de lo interpretado...

(Tras un escenario plagado 
de cuerpos,
se ha oído mi voz fuerte 
cuando la mayor parte 
del tiempo
solloza solitaria...)

me doy cuenta de que cuando sonrío 
demasiado, pretendo 
estar segura 
de una ilusión,

de nuevo quebrada. 

Pero las letras vuelven a bailar 
solas...y tú me odias tanto. 

Y la razón es romper la razón.

Has ganado. Tristeza. Tú, tristeza.
Sólo un segundo bajada la guardia, 
una emoción pellizca 
la vida,
y deja su uña clavada. 




lunes, 21 de abril de 2014

Niña



Tiemblan ampulosos dedos,

acarician un sol espigado,

tú saboreas las margaritas
y piensas en rodar como una peonza,

girar 
sobre ti misma

y dentro 
de tu risa,

en esa infancia de mejillas rojas,

en una travesura ajena al escalofrío.









miércoles, 16 de abril de 2014

Tu hogar


                                                                                                      * A

Tu hogar está entre los pétalos.

Retira la mordaza 
y nombra el escondite,

sé testigo del relámpago:

El temblor de un animal no identificado
maúlla en el aire y en las pupilas,
sus órganos de agua dibujan palabras 
que bailan entre los dedos;

El terciopelo abraza tu cintura,
una rendija caldea el ambiente,
dar es el sentido del verbo-brillo,

dar es la única forma de desarrollo.








lunes, 14 de abril de 2014

XIII Conflicto Sentido



Mañana os esperamos en Marimba Café, Lavapiés 11, a las 21:00h. Decir, desde aquí, que esta lectura me hace mucha ilusión. Ángela es alguien especial para mí y me siento orgullosa de poder recitar a su lado.

No os lo perdáis.

domingo, 13 de abril de 2014

La Fábrica de Hielo



Y se hizo la poesía.

Cuando Zhivka Baltadzhieva presentó la segunda edición de su libro "Fuga a lo Real" dijo unas palabras que jamás olvidaré. Ahora mismo no podría reproducirlas, porque además, la riqueza con que la poeta las transmitía, logró dejar al auditorio perplejo ante, sin duda, la afirmación más certera sobre la composición, el pensamiento y el sentimiento que se pueda hacer, cuando estos alcanzan el lirismo a través del encuentro místico pero también racional, con la poética precisa que define cuidadosamente el interior. Esto es, que no vale cualquier palabra, cualquier término, cualquier expresión, sino la propia (y es un reto el encontrarla, y es un arte). Esta es la fidelidad hacia el lenguaje, tan difícil pero tan satisfactoria, cuando se quiere decir ésto y no aquello otro. Cuando la imagen se aúna al vocabulario, cuando existe una fusión completa que además es reflejada con un ritmo que es armonía pura y una semántica clara y conmovedora. Esta puede ser la búsqueda, la llamada a cualquier poeta, su gong. La que todo poeta debe respetar, porque debe respetarse y conocerse para luego volcar con acierto lo que quiere contar. 

Esta es la verdad que nos encontramos dolorosa pero magníficamente retratada en la poesía de Silvia Nieva. 
En la lectura de la Fábrica de hielo, me ha gustado comprobar que aquellos poemas que Silvia compartió en algunas lecturas con nosotros en años pasados, han sido continuados y ensamblados a la perfección con el resto de los poemas incluidos en el libro (eso me ha hecho comprender mucho mejor a la autora). El poemario es un ascenso, una crudeza hermosa que se enraíza al pecho pigmentando, un búho real con las alas extendidas con infinitos metros de envergadura desplegados, con la carga emocional al descubierto, con la tensión inigualable del conocimiento profundo de cualquier cosa que disturba, bien desde el interior o desde el exterior deglutido y posteriormente rumiado, para comparecer en finales redondos que ponen literalmente los pelos de punta. 

Silvia Nieva es una poeta de una calidad humana y literaria indiscutibles. Yo diría que es un lujo el hecho de que una persona se comparta tan generosamente con su lector, porque en esa abertura y cierre de párpados, Silvia es un grito femenino, es arriesgada y al mismo tiempo mesurada en el golpe maestro, habla de su no pertenencia, de su deseo de no "ser" para las expectativas de otros, sino que se debe a ella misma, con la misma volatilidad que fuerza para reclamar el suelo, para hablarles a los otros de quién es, cómo es su soledad y cómo avanzar desde el desasosiego hacia la sencillez y el aplomo para poder vivir en paz aunque la paz no exista. 
Para procurar lo amable dentro de un destino que nos reta a cada paso. 

No estamos preparados para todo aunque lo estamos, y el coste es elevado para aquellos que sienten la asfixiante falta de una realidad que sonría. Pues no son tiempos de sonrisas y sin embargo Silvia es una experta en recolocar lo que sobrepasa, en fabricar un hielo que asusta y libera, que permite no hundirse por completo y guardar algo de esperanza a pesar de las huellas que deja en nosotros el tiempo. En nuestro cuerpo y en nuestra mente. 

Es un libro excelentemente planteado. Desde mi humilde opinión creo que toca todos los puntos necesarios para nombrar. Los poemas te llevan, empiezan ligeros y desde su ecuador van emergiendo las causas profundas que los generan. Saltan las lágrimas, Silvia expande su silencio mientras tú lees sintiendo que algo se ha roto creando un nuevo paraíso de agradecimiento ante la sinceridad de un amor, sólo en apariencia frío. 

Gracias, Silvia. 


Hay que comer.

Comerse el aire comprimido.
Comerse el cuerpo
sin parar en soledades.

Comerse un niño.

Volver a entender cómo funcionan los dientes,
inventar la rueda,
tirarnos por barrancos
-que se nos pegue la hierba-.

Volver a entender cómo funcionan los estómagos,
fijar el precio de salida,
que las noticias y la sangre nos sorprendan.

Recordar cómo digiere el alma
tanto dolor mordido.

Las lágrimas tienen muchos tamaños
y no hay tanta sequía en los desiertos.
La tierra no dibuja grietas,
el calor no nos pudre las heridas. 

Aún podemos mojar la historia.




jueves, 3 de abril de 2014

La respuesta conmovida



En distintas casas
atardece la misma pregunta.

La penumbra rosácea
descoyunta los hombros
con tal belleza 
que desarticula los miembros
de la esperanza:
podrían bien brotar 
otras respuestas.

A través
de los silencios meditados
quiero creer que el mal del tiempo
lo cura el bien del tiempo,
y que la bienaventuranza es más rica
cuando se tiene la fe revuelta 
a punto de nieve, 
representada por las claras 
de la nostalgia.

El nubarrón sin agua
es seco como una llanura 
y en lugar de cielo, 
parece duna
granulando el temor 
y mostrando una pierna.

Nada aflora en cambio 
que sustituya la inquietud, 
la exclamación de la duda
se pega como la saliva blanca
a los labios que nunca se humedecen.

Espero que sepas entender
que por dentro
siempre se siembra un entorno,
se afirma y se niega
en la experiencia de que el día dura
veinticuatro horas,
que cada vez resultan más importantes,
cuando se gira una llave
y aparece la verdad de la sumisión, 

pues de qué sirve romperse entero,
de qué sirve decir que amo,
eso ya lo sabes tú,  si me sigues y oteas. 

Hoy sólo puedo contarte la vertiente
solitaria de la decepción,
mañana quizá describa la mañana radiante
y olvide el daño que produce la obviedad;

Me suele importar lo que a nadie,
por eso soy poeta en mi hondura personal.
Por eso soy nombre
y luego creación,
por eso soy aquello que queda a la intemperie, 
como ha sido,
como es
y como será. 

Que los dioses repartan suerte. 

miércoles, 2 de abril de 2014

Origen


Crecen los desiertos entre nosotros,

así también se descubre el origen

y de algún modo extraño, 
dentro de la decepción, se abre paso 
la paz de lo reseco. 

La certeza nudosa del azar.

En realidad existe 
esta ignorancia como práctica voluntaria
hacia lo que los demás sienten,
y la realidad es independiente de la pausa...

las actitudes 
pueden ser vestíbulos relucientes
en mitad de lo angosto.  

No todo son sombras chinescas
y por eso hay caricias que exceden 
al tacto o al tiempo. 

Vivimos en la esencia 
de lo que perdura u oscila, 
entre el deseo de creer 
o el de rendirse.

Nunca tires la primera piedra,
pero tal vez debas dejar de recogerlas todas
por si hubiera algo en el interior
de las cajas de resonancia
a-musicadas. 

Sé tú tranquilidad 
aunque no indiferencia.
Sólo espera a que el brillo 
remanse en tu horma. Y sé amor.