lunes, 26 de enero de 2015

Mi segundo hijo, mi EP musical


A pecho descubierto.
La búsqueda de la perfección. 
Esa especie de mandamiento sagrado que todo pupilo de cualquier asignatura padece...y que en ocasiones, paraliza. 
No tenemos nada más que una materia prima. La vida me lo ha puesto difícil en asuntos que consideraba esenciales en mi persona. Lo mío es un ascenso de peldaños enormes, pero a su vez todo es karma...lo que no sé es cuánto dura el efecto, ni cuándo ni cómo, ni siquiera si regresaré alguna vez a tener todas las cosas que he perdido por boba. Lo de amar al prójimo me lo he tomado siempre demasiado en serio. La cuestión es que a pesar de mis limitaciones en un montón de cuestiones que me importaban, he conseguido al menos seguir trabajando...y he conseguido publicar (estoy en ello mientras preparo un segundo poemario) un EP (algo que está a camino entre una maqueta profesional y un disco, para quienes como yo, no supieran el significado de estas siglas). 

Soy consciente de que mucha gente que me quiere (mi familia) ve en esto, una especie de "complicación de la existencia". Soy consciente de que no soy la mejor en nada ni pretendo hacerme famosa ni quiero dejar mi profesión. Sólo quiero seguir creando y seguir aprendiendo. Para eso, yo misma me pongo metas que no sé si podré alcanzar. Es un misterio y sólo quiero resolverlo. Resolver el misterio de porqué no llego jamás a sentirme orgullosa o "a gusto" al 100% con lo que hago. Por otro lado, la búsqueda de la excelencia tampoco me deja disfrutar plenamente, pero es que no comprendo el "ya" o el "no"; No me siento terminada y por eso soy aún más tozuda. Me ha pasado durante mucho tiempo. He crecido convencida de que soy una persona horrible, no me preguntes porqué. Una persona horrible que intenta hacer cosas bonitas. Que intenta abrir puertas a la percepción. Que quiere mirar siempre a un horizonte más amplio...pero para ello, tengo que encontrar hermosura en esa imperfección que me corroe. En paralelo: tengo que confiar más en el "ahora". 

Con todo y con eso, señoras y señores...estoy satisfecha del trabajo que pronto saldrá a la luz (en mes y medio lo más tardar). 

Agradecer a mi productor Antonio Martínez y a su chica Celia Plaza (excelentes músicos y trabajadores incansables) haberme ayudado a llegar hasta aquí y a dejar constancia de uno de los momentos más significativos de mi vida. 
No he vencido a ningún fantasma, sólo persisto en mi necesidad de crear y mejorar...espero que eso alguna vez llegue a donde quiero: una cierta calidad objetiva que esconda en su interior la capacidad de emocionar a quien me escucha.

Ojalá. 

Madrid. Enero de 2015. Llora la mujer más alegre del mundo.

4 comentarios:

Dormida dijo...

Lidia, estoy deseando que salga tu EP para poder escucharlo y disfrutar con tu voz y con tu música. Muchas felicidades por ser tan "tozuda", e ir consiguiendo lo que te propones.

Lidia dijo...

Muchas gracias, :)
y muchos besos¡¡¡

Anaís dijo...

¡Enhorabuena, Lidia! El camino no es fácil, pero es el camino de la libertad, tu libertad. Te deseo la mejor de las suertes en este 2015 con tu EP. Abrazos.

Lidia dijo...

Muchísimas gracias, Anaís¡¡¡

:))))