lunes, 15 de junio de 2015

¿Hasta cuándo la tortura?




Nos enseñaron a aguantar
a los torturadores
y a esquivar sus miradas.

Nos enseñaron a llorar sin lágrimas 
y a ahorcar la voz
en el falso fondo del miedo.

Nos convencieron 
de que ante la violencia, 
la respuesta es la paz. 

Y transformaron 
el concepto de paz
en sumisión.

Luego nos enseñaron 
a moderar el lenguaje para no perder 
la educación en un alarde.

Y así nos invitaron 
a permitir la ofensa regular,
la lesión cotidiana 
y la humillación permanente.

Nos enseñaron 
que estamos obligados
a agachar la cabeza, 
que cuando no se agacha la cabeza,
peca uno de estar loco.

Yo creo que la consulta del psiquiatra
está llena de personas 
que han sufrido distintos tipos 
de violencia socialmente aceptada.

Tu esfuerzo por vivir en libertad 
no se considera un derecho
sino algo que hay que ganárselo a pulso,
en el pulso del silencio.

Mientras no se trabaje en la justicia, 
siempre habrá víctimas. 

No pretendas que recaiga en las víctimas
la responsabilidad de ser 
políticamente correctas,
pues hay que dar solución prioritaria 
a tantos crímenes.

Se trata siempre de mostrar más tolerancia, 

pero ¿hasta cuándo la tortura?



4 comentarios:

Gabriela Pirlo dijo...

Creo que el torturador es un ser infectado de miedos. No comprende lo que hace, no entiende lo que le causa terror. Y el torturado está preso doblemente: porque el martirio de la diferencia y la otredad lo esclaviza; y porque ese mismo torturador ve en su espejo interior a otro igual al que reconoce, pero no acepta.

Lidia dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Cada uno tiene sus propios demonios. Pero el conflicto (para mí) reside en que el torturador afecta a la libertad del torturado. El torturado sólo sufre y tiende a demostrar indiferencia para no generar mayor conflicto.

Creo en la psicología, ante todo...pero también creo en la educación y en un mundo más justo y más libre. Necesitamos educación para que se eviten estas circunstancias. Unificar criterios para la convivencia y el respeto en favor de la vida.

Un besazo enorme, Gabriela :)

Ana dijo...

Me encanta :)

Lidia dijo...

Gracias, Ana¡¡ <3