jueves, 3 de septiembre de 2015

El lenguaje del reproche




La generosidad es una puerta cerrada.

No sé porqué nos enseñan 
a lanzar el corazón desde las manos
si no asumimos los cadáveres. 

Hay un amor de boquilla...
¿Quién abre su desinteresada puerta?

Quién no gira la almohada 
para cambiar de sueño o pesadilla; 
Y cuántas veces.

No hablo sólo de la muerte física a consecuencia de...

Todo empieza en la persona. 
En su ego tóxico.
Estrechez de miras. Rendija y oxígeno
a débil temperatura.

Cómo vamos a esperar el abrazo planetario 
si entre nosotros no dejamos de practicar 
el lenguaje del reproche.